BCN: la Fira o la Vida es una oportunidad de gestión “pública” del espacio urbano ante la emergencia climática y la violencia inmobiliaria

Dos elementos condicionan a nuestro entender la configuración de la ciudad en los próximos años y décadas: la violencia inmobiliaria sistémica contra el derecho a la vivienda de la ciudadanía y con especial virulencia contra los hogares más pobres y la adecuación de la infraestructura urbana en la previsible catástrofe climática, que ya está aquí, con veranos largos, tórridos y noches tropicales de insomnio. Ambos elementos interactúan contra las clases populares para que el reparto social desigual de los efectos climáticos del calentamiento global serán el aumento de la mortalidad y graves trastornos de la vida precisamente en aquellos hogares con pobreza energética o viviendas no adaptados a un calor sistémico. El tema no es banal como se vio en la reunión de movimientos sociales el 11 de julio por “Realidad Climática = Emergencia Social” en Espacio Vecinal de Gestión Comunitaria, Calabria 66, en Barcelona (*1).

Podemos añadir más dramatismo a partir de las previsiones de 2018 de la Agencia Internacional de la Energía (* 2), no dada precisamente a alarmismos, que asegura una demanda no satisfecha de producción petrolera de hasta el 30%, antes del 2025, con consecuencias dramáticas en una ciudad volcada al ensamblaje de vehículos a motor, en ferias internacionales y en un turismo masivo al que sumar graves problemas de abastecimiento por el colapso de los transportes. Bajo esta perspectiva muchos proyectos de ciudad (entre ellos las ampliaciones del Puerto o Aeropuerto, …) no sólo son insostenibles sino inútiles debido la ceguera social reflejo de una clase política y unas élites ignorantes de las advertencias claros del Panel Internacional del cambio Climático o de la Agencia Internacional de la Energía.

En este escenario el alarmismo no es el problema. Lo que sí es irresponsable es no prepararse para lo peor, pues si no se cumplen las previsiones lo que hayamos hecho o deja de hacer bien bien irá para la ciudad. Sobre el tema de la catástrofe climática – cambio climático es un eufemismo-, los científicos y muchos activistas alertan ante la enorme incredulidad social (* 3), la dificultad de explicar cosas complejas y el falso optimismo tecnológico sobre estúpidas soluciones como los coches eléctricos (* 4).

Estos últimos días publicábamos en nuestra web el apoyo de nuestra entidad a la solución popular, frente las élites, que reclama la Plataforma “La Feria o la Vida” respecto del espacio de 27 hectáreas que ocupa Feria Barcelona. En la Feria o la Vida – LFoLV en adelante- a nuestro juicio confluyen todos estos conflictos estructurales y sociales, que acabamos de mencionar, de configuración de la ciudad. Sin duda nos atrevemos a decir que en La Feria o La Vida nos jugamos una visión de futuro sistémica de Barcelona. La respuesta institucional y la violencia de las élites contra el proyecto nos darán una medida de los retos que enfrentamos. Y eso es lo que quiere desarrollar este documento.

Sin duda nos atrevemos a decir que en La Feria o La Vida nos jugamos una visión de futuro sistémica de Barcelona

Citando al geógrafo marxista David Harvey, nos jugamos “el derecho a la ciudad” de la mayoría de la población frente a unas élites que la dirigen dispuestas a no renunciar a ningún privilegio con la sumisión histórica de todos los consistorios y alcaldes a su “dictado“. La nueva legislatura Colau-Collboni nos devolverá a la Barcelona de siempre con un plan de Gobierno pactado con los viejos conocidos del PSC que, con las muletas de Iniciativa-los Verdes, han moldeado durante 35 años la ciudad de Ferias, Congresos, Turismo , automovilismo y VPO de venta.

Las más de 50 entidades que planteamos el reto de La Feria o La Vida no somos aún conscientes del alcance de nuestra propuesta. Pero el camino lo muestran las entidades de la Plataforma Port Ciutadà que han denunciado estos días el proyecto del Hermitage en Barcelona. Resistencias al modelo de ciudad o, dicho de otro modo, luchas por el derecho a la ciudad como LFoLV le podemos sumar el Plan Caufec, Vallcarca y muchas otras. Esta modesta aportación quiere abrir el debate en estos términos.

La infraestructura de Corredors verds a la ciudad de Barcelona del Pla del Verd 2020 (aprobado el 2012)

El conflicto urbano: la infraestructura de los corredores verdes a la Barcelona de la emergencia climática y habitacional

Nuestra Asociación 500×20 ha estado implicada de alguna manera con la lucha para la ruralización del Distrito de Nou Barris y del barrio de Puerta junto con las entidades del Ateneu La Bòbila y especialmente la Asociación de Vecinas y Vecinos en el barrio de puerta. En concreto en la calle Maladeta unos jubilados iniciaron en el 2007 unos huertos urbanos en unos solares abandonados por la crisis, uno de los cuales es propiedad de un viejo conocido de la ciudad: Nuñez y Navarro. Los huertos en 2017 se convirtieron en una barricada contra los promotores del los 7 solares que querían construir. El conflicto entre el interés de los promotores a construir en un solar calificado al PERI de 1994 con Joan CLOS chocaba contra el interés de las entidades del barrio que afirmaban que por allí pasaba el corredor verde Collserola-Forum aprobado el Plan del verde y de la biodiversidad de Barcelona 2020. Este conflicto tuvo más ingredientes: denuncia penal de N & N contra “las acelgas” y el hecho de que mientras algunos se creían en el derecho de construir más viviendas, junto a los solares, la escuela pública Splai continúa sin patio después de 30 años.

El Pla del Verd preveía la creación de 7 ejes verdes en la ciudad para unir Collserola en la ciudad hasta el mar y uno transversal paralelo al mar. Los ejes verdes tienen categoría de infraestructura de ciudad, al igual que podría ser la red de transportes. Pero el Pla del Verd aprobado por más de 300 expertos nunca tuvo categoría ejecutiva en el Plan General Metropolitano, o sea, la expropiación forzosa de los espacios por donde pasaba no tuvo plasmación en el PGM.

La definición de corredor verde, aceptada por todos los grupos políticos del Consistorio, en el Pla Verd de ciudad es:

“… Los corredores verdes urbanos son franjas con una presencia dominante de vegetación y un uso exclusivo , o por lo menos prioritario, de peatones y bicicletas , que atraviesan el tejido urbano y que garantizan la conectividad y también la conexión entre las diferentes manchas de verde existentes en la ciudad

El conjunto de corredores forma una red verde funcional conectada con los espacios naturales periféricos, una verdadera infraestructura ecológica en la ciudad.
… En este sentido, los corredores verdes urbanos tienen también un papel estratégico en el logro de una ciudad saludable … “

.

¡Qué “marrón” debieron los grupos políticos del consistorio barcelonés! En el momento que las entidades de Puerta preguntaron al Ayuntamiento que como se podía casar la construcción de viviendas de promoción libre en la calle Maladeta con la construcción del corredor verde Collserola-Foro, la concejala Janet Sanz, del Área de Ecología, Urbanismo y Movilidad, inició el periodo de rebajas de los principios ecológicos, imponiendo el “sentido común“, o sea, no pensaba pagar el lucro cesante a los promotores para no hacer las viviendas de promoción libre y “el famoso corredor verde” se podía situar perfectamente en la calle de al lado con unos cuantos árboles.

Este hecho muestra, como muchos otros, el conflicto de una planificación caótica regida por los intereses inmobiliarios y del lobby automovilístico que han centrado la configuración de Barcelona por lo que los servicios públicos (escuelas, sanidad, verde, transportes, etc) han sido chapuzas entre medio de los negocios de las élites. Dicho de otra manera, la planificación pública SÍ que servía si era para mejorar las expectativas de lucro privado hasta el punto de que la capacidad fiscal del consistorio está centrada en la recaudación impositiva inmobiliaria y los impuestos al tráfico privado rodado, lo que retroalimenta el monstruo. Los retos del calentamiento global y la contaminación en Barcelona nos exigen por un lado la planificación pública sin tropiezos judiciales, unida a la transparencia – La Fira no lo es-, apelación a la participación ciudadana y unos recursos municipales ligados a los grandes impuestos (reparto justo de los impuestos y no centralismo fiscal franquista) (*5).

La planificación de un parque público de vivienda de alquiler asequible choca con dos grandes obstáculos. Por un lado la dificultad presupuestaria municipal ya comentada, una muestra es que el Ayuntamiento tiene que recurrir al endeudamiento para financiar su proyecto estrella de la construcción de 2.198 viviendas de promoción pública que suponen un endeudamiento de 250 millones de euros de los cuales 125 son financiación a bajo coste del Banco Europeo de Inversiones, de lo que teníamos una posición muy crítica y que hay que tener en cuenta como precedente en el proyecto LFoLV.

El segundo obstáculo viene después de preguntarse si, en una ciudad de urbanismo tant denso, los pocos espacios libres – públicos y privados- que quedan deben servir para construir aún más o se deben dejar para preparar la ciudad para los retos del calentamiento global que obligan a esponjar la configuración urbana para dotarla de la necesaria infraestructura verde.

DOS MODELOS PARA LA FIRA

Una nueva muestra de la dificultad de desarrollar medidas de interés público, dentro del Plan General Metropolitano, contra los intereses de las élites se encontraría en el desarrollo del corredor verde Collserola-Montjuïc que circula alrededor de la burbuja de calor más grande de la ciudad: el Ensanche, San Antonio, Santos e incluso Raval y Poble Sec. De hecho, Montjuïc apretada de instalaciones es la única zona “boscosa” más cercana que tiene efecto mitigación vegetal por estos barrios centrales de la ciudad.

Desde el 2012 hasta ahora el calor se ha vuelto un problema social de primera magnitud que se superpone a la violencia inmobiliaria ejercida en estos barrios populares cercanos a la montaña, la presión turística y el Puerto, por lo que, el planteamiento de la Feria o la Vida centra el conflicto urbano sobre quién decide sobre la ciudad, con qué intereses y qué leyes impidan el ejercicio de la soberanía popular. Antes de entrar de lleno en formular hipótesis sobre este conflicto de LFoLV queremos añadir las conclusiones del estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la UAB – (ICTA-UAB), de 2018, respecto de ciutats, contaminació i canvi climàtic. Fins a quin punt hi pot ajudar la infraestructura verda? (*6)

Burbuja de calor, contaminación y mitigación vegetal: ¿Hasta qué punto puede ayudar la infraestructura verde?

Si entendemos los corredores verdes como infraestructuras, el estudio del ICTA incide precisamente en evaluar la capacidad de la infraestructura verde en mitigar los efectos del calentamiento global sobre la ciudadanía: el estrés causado por el calor y la contaminación atmosférica. Sus conclusiones son relevantes:
  • las ciudades más verdes son también más sostenibles, habitables, saludables….. de manera que planificar i gestionar las zonas verdes de las ciudades -los parques urbanos, los árboles de las calles, las cubiertas y muros verdes, etc.- como una «infraestructura verde», que tiene como objetivo último el bienestar y la salud humana.
  • Las políticas urbanas sobre mitigación del cambio climático y de la contaminación atmosférica deberían centrarse primordialmente en las fuentes de contaminación (tráfico, transporte, calefacciones, etc.).
  • Los parques urbanos, los árboles de las calles o la vegetación en edificios pueden actuar como zonas y corredores de aire limpio y fresco en las ciudades, y son especialmente relevantes debido a la ausencia de terrenos disponibles en los núcleos urbanos.
  • Para mejorar la salud humana en las ciudades, es esencial mejorar la calidad del aire y el confort térmico, frentes en los que la infraestructura verde urbana puede ser un buen apoyo a escala local.

La Fira o La Vida, una visió sistèmica de gestió “pública” de Barcelona

La campaña La Fira o La Vida puede concentrar una nueva visión sistémica de la ciudad obligada por el calentamiento global a la vez subproducto de la civilización capitalista y los combustibles fósiles. Podemos desarrollar un parque de vivienda pública de alquiler asequible en la ciudad, en la Feria, al tiempo que modificamos la configuración urbana para adaptarla a largos veranos tórridos con noches de insomnio?
La respuesta, como dice LFoLV, debe ser fruto de la transparencia y de la participación ciudadana lejos de los acuerdos de las élites a las espaldas de la ciudadanía. Pero hay que tener en cuenta todo lo que hemos aportado por lo que aventuramos algunas hipótesis y conclusiones.
  • Es necesario que el Pla del Verd y los corredores verdes tengan un reflejo en el Plan Director Urbanístico del Plan General Metropolitano que se está consensuando asegurando los espacios urbanos por donde pasarán y los recursos para implementarlo.
  • La Fira es el único espacio alargándolo hasta la plaza España y más allá en el Parque Miró para desarrollar una masa arbórea compacta de mitigación del estrés causado por el calor y la contaminación en el medio de la burbuja de calor de los barrios de alrededor.
  • La Fira como corredor verde liga la infraestructura verde de la ciudad con un gran aporte de masa arbórea en el corredor Collserola-Montjuïc.
  • La Gran Vía debe dejar de ser una autopista para convertirse en un corredor verde transversal de la ciudad, una zona arbolada de acera a acera, que une con la Plaza de las Glòries los túneles de la que pasarían a mejor vida como un monumento a la estupidez humana.
  • El espacio de la Fira debería mantener en todo caso algún servicio público como escuelas o institutos.
  • Los estudios ambientales aconsejan no construir más en la ciudad, por lo que, se debería declarar una moratoria de licencias de obra nueva, para dedicar todos los esfuerzos a la rehabilitación y mejora de la eficiencia energética de los edificios. Hay que evitar que el desastre climático recaiga sobre los de siempre.
  • Es necesario más que nunca un parque de vivienda pública de alquiler asequible, por lo que, la única solución viable es la expropiación sin indemnización de los grandes tenedores, la reconversión de hoteles y apartamentos turísticos en viviendas.
  • Para que todas las reformas urbanísticas que mencionamos, que supondrían una mejora muy notable de los barrios, no acaben beneficiando a los propietarios inmobiliarios es necesaria la modificación de la Ley de la Propiedad Horizontal para poder municipalizar el suelo urbano de manera que deje de ser un bien transmisible , con derecho a herencia y si un bien gravado con un impuesto de derecho de uso. Sin esta medida, la mejora del corredor verde acabaría creando gentrificación y expulsión del vecindario pobre.
  • Un verdadero Plan de ciudad contra el calentamiento global y la violencia inmobiliaria necesita muchos recursos financieros. Esto pone sobre la mesa la necesidad de una banca pública a coste cero (la banca privada no puede tener el monopolio del crédito con interés) y / o capacidad fiscal municipal descentralizada ligada a los grandes impuestos (reparto justo de los impuestos y no centralismo fiscal franquista )

¿Quién ve ideología en estas demandas?

¡Son de sentido común de supervivencia a la altura de los tiempos que nos ha tocado vivir!

simulació de l’arribada del Corredor Verd Collserola- Montjuïc a La Fira

Ayuntamento y el Área Metropolitana de Barcelona comparten la visión estractivista y depredadora de las élites barcelonesas.

El Área Metropolitana de Barcelona -AMB- de la que es Presidenta Ada Colau está trabajando desde hace tiempo un Avance del Plan Director Urbanístico -PDU- que afecta a 27 municipios. En el último monográfico de La Vanguardia sobre Vivienda y Futuro financiado por la APCE (Asociación de Promotores y Constructores de Cataluña) llevaba un interesante artículo firmado por GERENTE de la AMB el señor Ramón R. TORRA y XICOY (* 7). Hay que hacer una lectura de este documento escrito por el Gerente de la AMB para darse cuenta de que no hay una sola línea de adecuación del territorio metropolitano en los efectos del calentamiento global. Todo el documento destila la visión neoliberal, del crecimiento infinito en un planeta pequeño. Es una muestra más de la adaptación de las políticas públicas a los intereses de las élites: le dicen colaboración público-privada. Ante la Presidenta de la AMB, alcaldesa de Barcelona, ​​en la Junta de la AMB, hay mercadeo para satisfacer los intereses que reivindican los promotores de la APCE que financian el monográfico del rotativo barcelonés.

Un ejemplo de la supeditación de los intereses públicos en la APCE es el énfasis que Gerente y PDU de la AMB hacen al plan de construcción de 100.000 nuevas viviendas, sí, han leído bien, !!! 100.000 !!!, en los próximos tiempos. De dónde saldrán tantos millones de euros? los suelos serán públicos? Los pisos serán de venta o alquiler? qué constructora pública los construirá? Por la experiencia serán de venta y VPO como ha pasado con la Campaña del 30% que era la medida estrella del Ayuntamiento de Barcelona y que sólo nosotros hemos denunciado que serán de venta y no de alquiler.

Alguien se cree que serán de promoción pública de alquiler asequible? Si para construir 2198 viviendas del Ayuntamiento de Barcelona ha necesitado un crédito de 250 millones … para 100.000 vivienda hagan ustedes el cálculo. Sí, todo hace parecer que el gerente de la AMB se ha vuelto loca con este discurso. Pero no. Son los alcaldes de los 27 municipios del AMB que persistan, erre que erre, con uno de los sectores económicos más intensivos en suelo, energía y materias primas como si la burbuja inmobiliaria, o la turística, en crecimiento infinito, fuera congénito al ADN de los que mandan. Así nos va! De qué sirve construir más viviendas si en los que tiene nos metedle fuera desahuciados?

Tampoco encontrará nada en este PDU sobre grandes ejes rectores para desarrollar una enorme red de transporte público que haga innecesario el coche privado, o que la Gran Vía deje de ser una autopista de coches para ser una avenida verde cubierta de árboles de hoja caduca hasta la plaza de las Glòries o como los trabajadores accederán a los polígonos industriales separados de cualquier núcleo urbano sin usar su tiempo personal y la vida familiar en transportes inútiles.

El acuerdo de PSC, Comunes, ERC y JxCat en la constitución de la nueva AMB, tras las elecciones municipales, ha puesto en primer plano la emergencia climática con bonitas palabras (* 8). Si leen con detenimiento la noticia buscando “medidas” encontrarán que la principal será la construcción de aparcamientos disuasorios en los accesos a la ciudad. Punto. Todas las medidas contra la catástrofe climática recaen contra las clases populares, las élites y sus políticos “muñecos” hacen negocios o puertas giratorias.

Quien crea que hay un camino del medio, el de la colaboración público -privada, va bien equivocado pues este es el camino del desastre que hemos transitado en las últimas décadas. Por desgracia los Comunes de Ada Colau han trazado el caramelo envenenado.

SALVA TORRES 26 de juliol de 2019

asc. per l’Habitatge Públic i Assequible – 500×20


Notas,
  1. Sicom.cat, Davant l’emergència climàtica: Actuem! 11/7/2019. Reunió preparatòria 2a jornada “Realitat Climàtica = Emergència Social”
  2. International Energy Agency, World Energy Outlook 2018. Cal mirar-se la versió completa millor que la reduïda.
  3. The Oil Crash, Antonio Turiel, Respuestas a la emergencia.
  4. Sin Permiso, «Colapsología: todas las derivas ideológicas son posibles». Entrevista a Daniel Tanuro.
    “… La «izquierda crítica», como usted dice, se enfrenta a este terrible dilema: hay un abismo entre el programa anticapitalista muy radical que es objetivamente indispensable para detener la catástrofe climática, por una parte, y el nivel de conciencia de la gran mayoría de la humanidad, por otro lado. Pero Naomi Klein, en su libro, tiene el inmenso mérito de reconocer desde el principio la dificultad: «No tengo dudas sobre la necesidad de medidas radicales», escribió, «pero me pregunto cada día sobre su factibilidad política». En el contexto de su pregunta, esta «flotación» me parece bastante positiva. Por un lado, esta franqueza lúcida falta en muchos partidos; por otro lado, Klein no se limita a la «viabilidad política» …”
  5. La financiación de los recursos para pagar una transición ecológica para evitar las peores predicciones ha dado pie a un intenso debate. Aunque en el texto proponemos un reparto justo de impuestos entre administraciones tenemos claro que sin el control democrático de la impresión de dinero hoy en poder del lobby bancario privado y el BCE es muy difícil obtener recursos financieros vía impuestos cuando las grandes fortunas y empresas no pagan casi nada (caso del Impuesto de Sociedades o Patrimonio o del capital).
  6. Institut de Ciència i Tecnologia Ambientals de la UAB, Ciutats, contaminació i canvi climàtic. Fins a quin punt hi pot ajudar la infraestructura verda?
  7. La Vanguardia, Habitatge i Futur, Aprobado el Plan Director Urbanístico del Área Metropolitana de Barcelona, página 9, jueves 25 de julio de 2019.
  8. La Vanguardia, Colau es reelegida presidenta del Àrea Metropolitana con PSC, comunes, ERC y JxCat.
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3 comentarios en “BCN: la Fira o la Vida es una oportunidad de gestión “pública” del espacio urbano ante la emergencia climática y la violencia inmobiliaria”

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