El Mercado Financiero condiciona la vida de las personas y la soberanía de los pueblos.

Hoy el Mercado Financiero supedita la vida de las personas imponiendo sus condiciones una vez que ha arrebatado la soberanía de países enteros. Sobre el “mercadeo” financiero existe abundante “literatura”, no obstante, hay aspectos fundamentales del mercado financiero que no se estudian en las universidades donde se forman los profesionales que trafican con valores, ni los letrados que certifican el cumplimiento de la ley, ni los auditores que verifican la bondad de los números, y a partir de esta carencia todo va manga por hombro. Empecemos por lo más simple

mercados financieros¿Cómo se financian los bancos?

Antes se decía “por los depósitos de sus clientes”. No es cierto, con los depósitos de los clientes no ha sido posible el espectacular desarrollo de la banca, lo ha sido a través de esparcir deuda. Al propagar deuda a sus clientes crea dinero y a la vez las entidades financieras se endeudan.

Para este cambalache de traficar con deuda existe el Mercado Financiero que se las inventa todas para crear productos que pasen de mano en mano. Uno de los “inventos” más extraordinarios de Wall Street fue resucitar un título valor que dormitaba en los cajones de los bancos y formaba parte de su activo, y convertirlo en un bono. Fue un invento equivalente al de la rueda cuando se utilizaron los títulos de los préstamos con garantía hipotecaria que permitía que el “invento” se desarrollara, por la necesidad de vivienda, en el milagro de los panes y los peces. Nadie lo ha explicado con pelos y señales, lo que se conoce se acerca a que suenan campanas pero no se sabe donde.

Lo que queda diáfano es que las leyes han sido redactadas por despachos de abogados con alcurnia que han dictado al legislador lo que más conviene a las entidades financieras. El público en general debería conocer las artimañas que el poder económico y sus cómplices situados en las instituciones del Estado “mercadean” con, posiblemente, el bien más preciado de su patrimonio: su vivienda. Ni te puedes imaginar lo que da de sí el “mercadeo” de tu casa, está involucrada en todos los zafarranchos de combate incluso en la emisión de moneda. Desde luego existe una relación desde el momento que un préstamo con garantía hipotecaria se transforma en bono hipotecario y el banco lo vende en el mercado financiero. Al vender el bono, el banco que otorgó el préstamo, por contrato, se sitúa como administrador de los cobros y no obstante, se presenta en el juzgado como si fuera el acreedor de la deuda, esto es harina de otro costal que trataremos en otro momento.

La emisión de moneda en manos de la banca privada

Sin embargo, bajo una apariencia de aspectos convencionales se esconde la emisión de moneda, el verdadero leitmotiv impuesto por la oligarquía en la cúspide de la extracción de la riqueza de los pueblos. Este cambalache, de la creación de moneda, precisa de la materia prima que la sustente y la haga circular, las enciclopedias pasan de soslayo que es la deuda la que permite crear dinero. Para dejarlo claro y diáfano: la banca crea dinero que luego acaba prestando al Estado (el antiguo emisor de la moneda) con un tipo de interés que merma considerablemente la disponibilidad para otros fines. La incongruencia de dejar en manos privadas la emisión – aunque encubierta – de moneda, se eleva al santuario del pensamiento único, cualquier insinuación al respecto se considera una auténtica herejía.

Tendrías que saber que las entidades financieras encontraron un filón en la titulización, sobre todo de préstamos con garantía hipotecaria, al lanzarse, sin control alguno, colocando bonos hipotecarios, certificados de transmisión hipotecaria  y otros productos como las cédulas hipotecarias, inundando los mercados financieros bajo la idea de que nunca iba a bajar el valor de la vivienda. Lo que resultó una fatal imprevisión, ya que quienes se hundieron fueron los compradores. Los bancos han acabado con su gallina de los huevos de oro por su codicia en la emisión de deuda a la que se suma la falta de control por quienes lo tenían que ejercer.

… “ Esta componenda, de la creación de moneda, precisa de la materia prima que la sustente y la haga circular, las enciclopedias pasan de soslayo que es la deuda la que permite crear dinero”

Este exceso de la banca y la carencia de control nos ha traído hasta aquí, donde los artífices del hundimiento del país se van de rositas y el encubrimiento se solventa con la explicación oficial, facilitada por el Gobierno y sus aláteres: el Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, organismos dependientes del Ministerio de Economía, por no hablar del Consejo de Estado y toda la parafernalia de un Estado sumido en la corrupción. No se trata de hacer demagogia, se trata, con la mejor disposición posible, de transmitir el conocimiento adquirido a través de unos cuantos años en el análisis del fenómeno de la titulización, responsable de la burbuja de deuda que ha hundido la economía del país.

Josep Manuel Novoa Novoa, periodista y presidente de la Asociación Hipotecados Activos.

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